domingo, 16 de mayo de 2010

No me ha dejado

Yo se es cliché decir esto, pero realmente, este captura la experiencia para mí. Mi tiempo en Sevilla fue una experiencia de toda una vida y yo nunca lo olvidaré.

martes, 11 de mayo de 2010

Una sistema, dos resultados

La historia de dos colegios: uno en una importante zona comercial de Sevilla; el otro en un lugar donde muchos no se atreven a entrar, y cómo hace frente cada uno a los retos y las recompensas de su situación.

A pesar de la promesa legal de una educación gratuita pero obligatoria desde los 6 hasta los 16 años, la experiencia no es la misma en los colegios de Andalucía, una región que engloba aproximadamente el 20 por ciento de la población estudiantil de España. El colegio concertado Portaceli y el colegio de educación infantil y primaria Andalucía son dos modelos bien diferenciados producidos por el mismo sistema. Portaceli es un colegio arraigado en la tradición con un fuerte vínculo tanto con la comunidad como con el carisma jesuita, mientras que el Andalucía es un colegio en constante cambio que está ubicado en el Polígono Sur de Sevilla, una zona marcada por la droga, la violencia y la marginación de muchos de sus habitantes.

Los directores Margarita Cuadra del Portaceli y Eduardo Barrera del Andalucía comparten su percepción de lo que hace a sus colegios lo que son.

ESTUDIANTES, COMUNIDAD, FAMILIA
El colegio Portaceli, con 3.200 estudiantes, está situado en el barrio de Nervión, un importante distrito comercial que incluye varios emplazamientos conocidos como el estadio del Sevilla Fútbol Club. Sus cuidadas calles y su bullicioso ambiente urbano revelan un marcado contraste con las aceras cubiertas de basura y las paredes llenas de pintadas del Polígono Sur, el hogar de los 269 estudiantes del colegio Andalucía. Situado en el extrarradio sur de Sevilla, este barrio, conocido también como Las Tres Mil Viviendas, es sonado por el tráfico ilegal de drogas, el crimen y el analfabetismo, problemas estos que, a diferentes niveles y en las calles más abandonadas, afectan al 90 por ciento de los padres de los estudiantes.

En Nervión, los padres no parecen haber tenido suficiente. “Los antiguos alumnos traen a sus hijos para que reciban una educación como la que ellos tuvieron,” comenta la directora Margarita Cuadra.

Mientras que el Portaceli es motivo de orgullo para las familias, hubo una época en que en el Polígono Sur los padres veían el colegio Andalucía con desdén. La educación era considerada en su día algo completamente innecesario por muchos de esta zona de la ciudad caracterizada por los problemas sociales, donde pocos niños o ninguno continuaban escolarizados al superar la edad obligatoria de 16 años. La comunidad gitana, casi el 90 por ciento de la población estudiantil en algunas partes del barrio, se rebelaba contra los profesores al pensar que no podían identificarse con ellos o con sus hijos. El director Eduardo Barrera narra un incidente en el que él mismo y otros compañeros tuvieron que hacer frente a los insultos por parte de los padres descontentos. Aunque se trató de un incidente puntual, estos actos fueron una muestra de la resistencia que estos padres oponían a los profesores a los que no conocían y a los que confiaban sus hijos. “¿Por qué tenían miedo? Sentían miedo porque no tenían ninguna relación con ellos”, afirma Eduardo Barrera. En cierto sentido, el momento en que se cerraban las puertas del colegio por la mañana significaba dejar apartadas a las familias.

FINANCIACIÓN Y ACTIVIDADES
El gobierno de la Junta de Andalucía, supervisor de la educación en la comunidad autónoma, supone tanto una fuente de ingresos como de discusión sobre “lo que es mejor para los colegios”. Eduardo Barrera admite que la relación con el Ministerio de Educación es mejor que con la Consejería.

El colegio Portaceli recibe financiación adicional de la Fundación Loyola, una entidad que engloba los cuatro colegios de Andalucía y fomenta las enseñanzas de la Compañía de Jesús. “Da sensación de unidad y solidez” que fortalece tanto al colegio como a su imagen, expone la directora.

Pero el colegio Andalucía, al ser público, no tiene otra fuente oficial de ingresos a la que recurrir, por lo que se buscan fondos en otros sitios. Cajasol, por ejemplo, actuó de patrocinadora al suministrar el dinero para crear una biblioteca.

Para Portaceli, la lista de actividades es extensa e incluye, entre otras, bordado, cuentacuentos, baile, gimnasia rítmica, informática, inglés, dibujo y teatro. También hay opciones específicas que cubren el aspecto religioso del colegio, como los grupos de fe.

La historia es muy distinta en el Polígono Sur, donde la idea de salir del barrio, fuera de lo conocido, era motivo de preocupación no hace mucho. Eduardo Barrera explica que al igual que los sevillanos temían adentrarse en el Polígono Sur, los que allí viven temían ir al resto de Sevilla. Para superar este miedo era necesario resaltar que “cuando los estudiantes salen del barrio, es para aprender”, afirma el director.

Ahora cada vez hay más actividades en el colegio, como el equipo de baloncesto y el flamenco, que es muy importante para la identidad cultural de la comunidad. Hace poco los estudiantes incluso viajaron a Madrid para ir a la feria de las ciencias, algo que habría sido imposible en el pasado. En última instancia, este logro se puede ver como una muestra de la confianza que ahora depositan las familias en el colegio.

TRANSFORMACIÓN
La situación actual de Portaceli parece que es la de mantener su posición. Hoy por hoy se considera este colegio uno de los mejores de Sevilla, pero todavía se pueden cambiar cosas para mejorarlo. Margarita Cuadra habla, por ejemplo, de la naturaleza burocrática del sistema y cómo, en ocasiones, cosas tan simples como documentos que no se entregan a tiempo pueden generar problemas mayores de lo que deberían ser.

Para Eduardo Barrera, la oportunidad de cambiar cosas es uno de los aspectos que más le gustan del cargo que desempeña. La transformación de los últimos siete años se debe especialmente al proyecto de “Comunidad de Aprendizaje”, que fomenta la comunicación y la conversación como medios para el progreso. “Para educar a los niños es necesario educar a los profesores, a la comunidad y a la sociedad”, afirma Eduardo. Si se descubre lo que necesita la comunidad, el colegio será más capaz de adaptarse a sus necesidades y, al final, ganar su confianza.

Los sueños que ha expresado la comunidad del colegio Andalucía y que se han convertido en realidad conforman las hojas del árbol que preside la entrada. La mentalidad ha cambiado: ahora los padres comparten un café con los profesores en vez de rechazarlos, y los estudiantes piensan más en su trayectoria académica en vez de en abandonar las aulas lo antes posible. El director define la transformación de otra manera: “Antes, nadie pensaba en ir a la universidad, pero ahora nuestros chicos y chicas piensan estudiar allí.”

domingo, 2 de mayo de 2010

Feria y la Tradición

Me encanta Sevilla. El hecho que la ciudad básicamente cera por una semana total para bailar y beber es impresionante. Yo se que es una poca gastado pero es como se puede sentir los pensamientos felices en el aire.

La semana empiece con las esperanzas altas y no estuve desilusionado. Los vestidos de flamenco eran estupendos y los hombres eran los caballeros. En una manera, fue como un viaje en el pasado. Los carruajes tirados por los caballos entre los coches en las calles, los sonidos de la música tradicional a la deriva de las casetas y la comunidad como una para la celebración del año.

La semana actúa como un recordatorio de la falta de una cultura definida de los Estados Unidos. Me encanta la mezcla de cultura y la historia rica de los inmigrantes en nuestro país pero hay algo para decir de una cultura unificada. Hay patriotismo obvio en los dos países pero en maneras diferentes. En España el patriotismo es obvio por las tradiciones seculares que existen hoy. Por otro lado, en los Estados Unidos, el patriotismo está derivado de las ideales fundamentales del país, los elementos en que el país fue fundado.

y gracias a Danielle DeGeeter otra vez por otra foto

domingo, 25 de abril de 2010

One system, two results

The story of two schools: one in an important commercial district of Seville, the other in a place where many fear to tread, and how each is coping with the challenges and rewards of its given situation.

Despite the legal promise of free, yet compulsory education from ages 6 to 16, the experience itself is not the same amongst the schools of Andalusia, a region that encompasses approximately 20 percent of the student population of Spain. The Colegio Concertado Portaceli (concertado means that a private school belongs to the public network and becomes free of charge as it is supported by public funds) and the Colegio de Educación Infantil y Primaria Andalucía (CEIP, or School of Early Childhood and Primary Education) are two distinct models produced by the same system. Portaceli is a school rooted in tradition with strong ties to both the community and the Jesuit faith, while Andalucía is an ever-changing school that resides to the south of Seville in the Polígono Sur, an area wrought with drugs, violence and the marginalization of many of its citizens.

Directors Margarita Cuadra of Portaceli and Eduardo Barrera of Andalucía share their insight of what makes their schools what they are.

STUDENTS, COMMUNITY, FAMILY
The Portaceli school, with 3,200 students, is in the neighborhood of Nervión, an important commercial district with several popular sites such as the Seville Soccer Club’s stadium. Its tidy streets and bustling city feel stand in sharp contrast to the littered sidewalks and graffiti-stained walls of the Polígono Sur, the home of the 269 students of the school Andalucía. Located at the southern outskirts of Seville, this neighborhood, also known as Las Tres Mil Viviendas, is known for illicit drug traffic, crime and illiteracy, problems that, in different degrees and in the most deteriorated streets, inflict 90 percent of the students’ parents.

In Nervión, the parents cannot seem to get enough. “Alumni bring their children here in order to receive an education that they want to return to them,” says director Margarita Cuadra.

Whereas the Portaceli is a point of pride for families, there was a time in the Polígono Sur when parents looked upon Andalucía school with disdain. Education was once viewed as completely unnecessary by many in this inner city where few to no children continued school beyond the obligatory age of 16. The gypsy community, almost 90 percent of the student population in some parts of the quarter, rebelled against teachers who they believed could not identify with them or their children. The director, Eduardo Barrera, explains one incident in which he and other staff members were met with insults from upset parents.

Although this was a onetime occurrence, the actions were a demonstration of the resistance the parents felt toward instructors whom they did not know and into whom they were entrusting their children. “Why was there fear? There was fear because there wasn’t a relationship,” says Barrera. In a way, the moment when the doors of the school closed in the morning signified the shutting out of the families.

FUNDS AND ACTIVITIES

The autonomous government of the Junta de Andalucía, overseer of education in the region, is both a source of funds and a source of dispute about “what is best for the school.” Barrera admits that the relationship with the Ministry of Education is better than with the regional educational department or Consejería.

The Colegio Portaceli receives additional funding from the Loyola Foundation, a collaboration of four schools in Andalusia that stresses the teaching of the Jesuits of the Compañía de Jesús. “It gives a sense of unity and solidity” that strengthens both the school and its image, its director explains.

But the Andalucía, being a public school, has no other official source to turn to and as a result funds are sought from other places. The savings bank Cajasol, for example, acted as a sponsor by providing money to put together a library.

For Portaceli, the list of activities is long and includes, among others, embroidery, storytelling, dance, rhythmic gymnastics, computer science, English, painting and theater. There are also specific opportunities to cater to the religious aspects of the school, such as the groups of faith.

The story is much different in the Polígono Sur, where the idea of traveling outside of the neighborhood, outside the familiar, was cause for alarm not too long ago. Barrera explains that just as the people of Seville were afraid to venture into the Polígono Sur, so were its people scared to travel to the rest of Seville. In order to overcome this fear it was important to stress that “when the students go outside the neighborhood, it is to learn,” says the director.

Now, more activities are becoming common ground in the school such as a basketball team and flamenco music, which is very important for the community's cultural identity. Recently, students even traveled to a science fair in Madrid, something that would have been impossible in the past. Ultimately, this achievement can be seen as a demonstration of the trust that the families now have in the school.

TRANSFORMATION

The current situation in Portaceli seems to be that of maintaining its status. The school is currently seen as one of the best in Seville, but there is still room for change. Cuadra talks for example of the bureaucratic nature of the system and how at times things as simple as documents not being turned in on time can make problems bigger than they should be.

For Barrera, the opportunity to change is one of his favorite parts of his position. The transformation of the last seven years is due especially to the “Learning Community” project, which stresses communication and conversation as a means to progress. “To educate the children it is necessary to educate the teachers, the community and the society,” says Barrera. By finding out what the community wants, the school is better able to suit their needs and, in the end, gain their trust.

The dreams that the Andalucía school’s community has expressed and have become a reality make up the leaves of the tree that stands in the lobby. The mentality has changed: Parents now share coffee with the teachers instead of rejecting them, and students are thinking more of their academic careers as opposed to leaving classrooms behind as soon as possible. The director defines the transformation in another way: “Before, no one thought of going to a university; but today, our boys and girls intend to study there.”

lunes, 19 de abril de 2010

Barcelona

Parece a mí que todos los lugares que yo visito, ellos sirven como razones de porque me encanta Sevilla. Barcelona es hermosa y con un “encanto” seguro, pero al mismo tiempo, mi visite por el fin de semana me hizo apreciar mi escogido de Sevilla como un lugar para estudiar. Barcelona es grande, muy, muy grande. Nunca han sido ciertas las palabras “jungla concreta.” La ciudad es tan confundida y tienes que tomar la transportación pública a cada lugar. La ciudad es interesante y bonita por cierto pero es demasiado para mí.

Barcelona parece ser una ciudad europea verdadera también. La ciudad europea no es una cosa mala pero si quiero estudiar en España, quiero vivir en una ciudad española específica.

Sin embargo, la arquitectura es una cosa para admirar, especialmente la influencia de Gaudí. En serio, el hombre es como una leyenda allá pero no es sin razón. Su creatividad, ideas nuevas y la inspiración de la naturaleza en sus obras combinan para formar productos finales como los dibujos de un niño. La yuxtaposición de los edificios normales y las obras fantásticos de Gaudí en las calles de Barcelona pinta una pintura interesante.

domingo, 11 de abril de 2010

Adolescentes en su barrios

Detrás de una puerta cerrada marcada por graffiti, un retrato grande de Ramón Carande, el insigne historiador y economista español del siglo XX, llama la atención. Las líneas negras del retrato contrastan con las paredes de la escuela con las que el historiador comparte su nombre. El resto de paredes del edificio están manchadas con el oxido y la suciedad de las ventanas que corren a lo largo del edificio. El patio está yelmo a excepción de unas pocas plantas descuidadas aquí y allá.Dentro ya de la escuela, las paredes lisas del pasillo parecen continuación del exterior, pero hay una diferencia. Manualidades realizadas por los estudiantes con mensajes vibrantes e inspiradores, insinúan desde el mismo vestíbulo el sentido de esperanza del que está impregnado este centro. Un mosaico de un metro de ancho, aunque algo ingenuo en su ejecución, nos grita desde su ubicación junto a la escalera : “Todos somos hijos de la tierra”.

Los estudiantes, “los hijos” en este caso, son los del Instituto de Enseñanza Secundaria Ramón Carande, una escuela situada en la linde del barrio de Las Tres Mil Viviendas, también conocido como Polígono Sur, el gran barrio situado en la periferia sur de Sevilla, foco secular de marginación, delincuencia, tráfico y consumo de drogas, es el hogar de la mayor comunidad de gitanos de Andalucía y, con ellos, de artistas flamencos.

“No fumo,” dice Antonio con expresión grave.

“Yo fumo,” dice Rosa con una sonrisa tímida, como avergonzada, “a veces,” añade.

Rosa María Díaz, de 15 años, y Antonio Sánchez Márquez, de 17, son dos estudiantes de cuarto y último año de Educación Secundaria Obligatoria, ESO.

Pertenecen a familias pequeñas en las que los dos progenitores trabajan Rosa tiene sólo una hermana y Antonio es hijo único, pero los dos dicen que la familia es una de las cosas más importantes en su vida.

En un instituto en el que sólo el 35 por ciento de estudiantes llega a la universidad y en el que la continuación de estudios en la Formación Profesional es lo más habitual, Rosa tiene el sueño de ser enfermera. No es extraño por tanto que su asignatura favorita sea “la biología.” Antonio, en cambio, quiere ser panadero. Los dos tienen una cosa esencial en común: la motivación. La ley Orgánica de Educación (LOE) del año 2006 estableció la enseñanza obligatoria hasta los 16 años, pero según nos comenta la psicóloga y orientadora académica del centro, la motivación de los alumnos es un problema muy grande del I.E.S. Ramón Carande. De hecho, para sus profesores, es la mayor preocupación.

El propio sistema es el que falla, ya que no ofrece salidas suficientes a unos chicos sin ánimo de cumplir los requisitos que la propia ley impone. Encarnación Quiroga reconoce que, a ese respecto, ella lo cambiaría todo.

Rosa no para de hablar mientras que Antonio se lo toma con mucha más calma y sigue la conversación entreteniéndose en doblar una hoja de papel. Eso sí, cuando el tema le interesa salta como un resorte: el fútbol por ejemplo. Sus equipos favoritos son el Betis y Barça, aunque éste último un poco más. El sonido de la campana, que rivaliza con el de una alarma de fuego, interrumpe su última respuesta. Él no parece muy afectado. Tal vez esta tarde en Facebook, si conseguimos sus perfiles, podamos seguir la conversación entre el tumulto de amigos con los que Rosa y Antonio estarán chateando.

domingo, 4 de abril de 2010

Una Semana Peculiar

Semana Santa no es tu típica semana. Una cosa mas que no entiendo completamente la cultura de España. Una semana total y todavía la ropa tradicional parece un poco extraño. Cada día los hombres en las Nazarenos caminaban por el medio de la calle como era una cosa normal. Creo que hablo por muchos estudiantes cuando digo que los trajes son recuerdos de una edad oscuro en la historia de los EE.UU. Por otro lado, sin embargo, las celebraciones de la semana forman un parte importante en la comprensión de la cultura aquí.

Un aspecto que fue una sorpresa para mi es el hecho que la tradición de la semana es mas importante de la religión. De hecho, los pasos son mas como un espectáculo que una observancia religiosa. Se vende los Nazarenos caramelos, una figura que parece a mí muy serie pero es representado como un dulce. No tengo el deseo para devolver por esta semana especifica en el futuro estoy contenta que la he visto por lo menos una vez.

gracias a Danielle DeGeeter por su foto

domingo, 28 de marzo de 2010

La Tierra de las Playas


Este fin de semana tuve la oportunidad para ver unas de las playas hermosas que he visto en mi vida. En serio, no sé como la gente que vive en estos lugares puede hacer algo. Parece imposible para concentrar en el trabajo cuando la arena blanca y aguas azules brillantes están llamadas a ti. Que una vida dura.

Los edificios antiguos y sitios de importancias historiales son importantes pero es una cosa para decir de las cosas naturaleza. La belleza se encuentra en la naturaleza es sin igual. Estoy tan feliz que la condición de estas playas puede quedar en la manera natural. Sí, hay modificaciones, por ejemplo las escaleras que suben acantilado en picados, pero no son sin los beneficios, como la seguridad. Quiero decir que las playas son bonitas y parece que la condición de estas quedará lo mismo. La belleza de la naturaleza es más rara que en el pasado y por esta razón es importante para preservarla y apreciarla cuando es posible. Gracias a Portugal por esa oportunidad.

domingo, 21 de marzo de 2010

La Ciudad que Sonríe


Cádiz, la ciudad que tiene las dos identidades. Pues, parece que ese es el caso para mí. Mi primero vista de Cádiz ocurrió durante ese tiempo especial del año, el Carnaval. La noche estaba llena de gente, muchísimo gente. De los disfraces a la confusión general de la noche mi primera impresión de Cádiz no fue una impresión buena. Sin embargo, las impresiones primeras no siempre que ellas parecen.

Por esa razón, estoy contenta que tuve la oportunidad para visitar Cádiz otra vez, y durante el día. Mi segunda visita a Cádiz me mostró una ciudad completamente diferente pero en algunas maneras, una ciudad que está un poco diferente. El slogan de la ciudad, “La Ciudad que Sonríe,” parece a mí una descripción muy exacto. Durante un día, yo vi una reconstrucción de una batalla en el medio de las calles, un mercado grande en la plaza central y más de una persona en un disfraz.

La ciudad es un lugar hermoso y con historias interesantes. Un edificio, por ejemplo, incluye las piedras y conchas en las paredes exteriores y en la luz del sol, las paredes brillan. Las playas, aunque hacía una poca fría, eran bonitas.

domingo, 14 de marzo de 2010

Mareucos

Este fin de semana tuve la oportunidad para viajar a Marruecos. Fue la experiencia de una vida pero al mismo tiempo fue una revelación. Tomé un paseo en camello, visité una ciudad en las montanas que pintaba azul y comí cuscús. La bandera roja con una estrella verde del país hace su aparición en un gran número de mis fotos.

Sin embargo, los sitios, los shows y la comida, o en otros palabras la experiencia cultural, son sólo parte de la “imagen grande”. Las cosas entre las “previstas visitas” eran las cosas más reales e importantes en mi mente. La gente en las calles preguntando por el dinero o ellos tratando a vender las baratijas para vivir son los recordatorios de la realidad. Por ejemplo, un niño que no podía tener más de 8 anos estaba tratando de vender los pequeños juguetes camellos en la calle por un beneficio insignificante. La cultura no era mal, solamente diferente. Me hizo apreciar lo que tengo y mi propia cultura. El viaje era todavía una diversión sin embargo.

domingo, 7 de marzo de 2010

La apariencia es el clave

Durante las últimas semanas yo he dado cuenta de algo, las apariencias son muy importantes aquí. Mi primer ejemplo, todo el mundo limpia las tiendas todo el tiempo. De los suelos a las señales en frente de la tienda, todo es listo para limpiar. Cada día hay, por lo menos, cuatro personas que están limpiando los suelos de las tiendas. De hecho, mi ejemplo favorito es la gente que está limpiando los suelos AFUERA de las tiendas. ¿Las aceras? ¿En serio? Aprecio una tienda limpia tanto como la siguiente persona pero no entiendo la limpiando de las aceras.

La moda es tan importante aquí también. Al menos, es como parece a mí. Cada día todo el mundo se viste como si fueran a salir a una fiesta o evento especial. Las mujeres llevan los tacones altas y ropa coordinada perfectamente e incluso los hombres visten mejor que yo. Soy muy impresionada por la moda aquí pero no entiendo como una persona puede vestir tan bien cada día. ¿Es su suministro de ropa sin fin?

Parece a mí que, junto con el foco en el presente y la idea de «no pasa nada», la apariencia es otro parte fundamental a la cultura aquí. Creo que es importante para tener buen aspecto y enorgullecen de su apariencia y aquí es un ejemplo muy ideal.

domingo, 28 de febrero de 2010

Dos caras de la misma historia...

En España, el década de 1950 significó veces inquietante para la agricultura. Los efectos de minifundio, una resuelta de la fragmentación repetida de las tenencias de la tierra, y el latifundismo, que muchas veces llevó a la mala gestión de la tierra, se hacía visible. El cambio fue gradual, pero los efectos fueron considerados por muchos. Como resultado del aumento de los precios en los años 50, de medio millón de los trabajadores agrícolas salieron de la granja por la ciudad o fueron al extranjero para buscar una vida mejor.

Sin embargo, la granja no era un lugar de la lucha para todos. Matilde Bosch Montes, una residente de toda la vida de Sevilla, recuerda sus recuerdos de la finca de su familia con felicidad, no desdén. Para ella, la finca representaba un lugar para conectar con la naturaleza y para divertirse.

Cada año, durante cuatro años, Matilde y su familia salían su casa en Sevilla para la finca de la familia en la provincia de Huelva para pasar el verano. Ella pasaba su infancia corriendo a través de los campos y por el rio que corría por su propiedad con sus hermanas y hermanos. Ellos montaban los caballos, capturaban las tortugas y ranas en las orillas del río y, uno ano, ella superó su miedo a las vacas.

Un recuerdo específico de ella es de las noches del verano. En el jardín de un cortijo que pasaba por alto a su finca, ella iba a admirar el cielo de la noche. Su padre le decía las historias del cielo y las estrellas y a veces le dijo, “mañana, cambia la luna” y la resuelta de tal acción en la finca.

Aunque había los problemas en los campos de España en los años 50, había gran alegría también.

domingo, 21 de febrero de 2010

"No pasa nada"

Tres palabras que parecen representar una cultura entera. Así, la cultura de Sevilla, por lo menos. Literalmente significa que una cosa nunca ocurrió, la frase es una demonstración de la tendencia de perdonar y olvidar. Cada vez yo digo "lo siento" la respuesta es lo mismo, "no pasa nada."

La forma de vida aquí es tan despreocupada. El tiempo no es una preocupación. Aquí son varios ejemplos: un descanso de tres horas para el almuerzo y la siesta en la media del día, el hecho de las clases empiece quince minutos tarde y los viajes que salen una media hora después de la hora designada. El foco es en el presente, no es en el pasado y no es en el futuro, es en el presente. "¿Voy a estar tarde? No pasa nada."

Me encanta esta ideología, pero al mismo tiempo es un poco molesto en ocasiones. Cuando estoy caminando y tengo prisa, parece como cada persona en las calles está caminando tan lento. Estoy ilusionada que la gente parece estar disfrutando de la vida pero lento es lento. Tengo que aprender la paciencia pero ahora es un poco difícil. Creo que necesito tiempo para ajustar.