En España, el década de 1950 significó veces inquietante para la agricultura. Los efectos de minifundio, una resuelta de la fragmentación repetida de las tenencias de la tierra, y el latifundismo, que muchas veces llevó a la mala gestión de la tierra, se hacía visible. El cambio fue gradual, pero los efectos fueron considerados por muchos. Como resultado del aumento de los precios en los años 50, de medio millón de los trabajadores agrícolas salieron de la granja por la ciudad o fueron al extranjero para buscar una vida mejor.
Sin embargo, la granja no era un lugar de la lucha para todos. Matilde Bosch Montes, una residente de toda la vida de Sevilla, recuerda sus recuerdos de la finca de su familia con felicidad, no desdén. Para ella, la finca representaba un lugar para conectar con la naturaleza y para divertirse.
Cada año, durante cuatro años, Matilde y su familia salían su casa en Sevilla para la finca de la familia en la provincia de Huelva para pasar el verano. Ella pasaba su infancia corriendo a través de los campos y por el rio que corría por su propiedad con sus hermanas y hermanos. Ellos montaban los caballos, capturaban las tortugas y ranas en las orillas del río y, uno ano, ella superó su miedo a las vacas.
Un recuerdo específico de ella es de las noches del verano. En el jardín de un cortijo que pasaba por alto a su finca, ella iba a admirar el cielo de la noche. Su padre le decía las historias del cielo y las estrellas y a veces le dijo, “mañana, cambia la luna” y la resuelta de tal acción en la finca.
Aunque había los problemas en los campos de España en los años 50, había gran alegría también.
domingo, 28 de febrero de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Buen trabajo Shae, has conectado la historia y los recuerdos de tu protagonista, Matilde, con un contexto muy apropiado y lleno de significado social, personal, y humano. Tu trabajo provoca muchos ecos, muchas referencias y muchas preguntas interesantes en la mente del lector. Este trabajo podría muy bien servir como base para desarrollar un reportaje de mucha más extensión y embergadura. Has elegido el tema y la protagonista con mucha intuición periodística.
ResponderEliminarYo tal vez hubiera empezado con las experiencias de Matilde para luego pasar a la situación del campo en los años 50 (pirámide invertida) pero también es correcto el modo en el que lo has hecho tú.
Las peripecias de Matilde en el campo y los recuerdos ligados a su infancia están llenos de vida y de expresión, aportas detalles de un gran valor descriptivo. Realmente podemos sentir el calor de los veraños en esa finca de su familia y las aventuras que tenía junto a sus hermanos.
Sin embargo, y aunque es un planteamiento muy interesante, no tenemos detalles sobre cuál era la situación real del campo español en los años 50. Tan sólo dices que era mala. Los lectores necesitarían información más precisa y un contexto mejor construído. De todos modos, como ya te he dicho, este trabajo podrías convertirlo en un gran reportaje (no tienes que hacerlo).
Sigue trabajando con esta intensidad y buen criterio Shae.